Los 10 mejores tips para un maridaje perfecto

La cocina es un placer, pero sólo se puede llegar al clímax con un buen vino.

Aunque parezca exagerado decir que el culmen del disfrute gastronómico depende del caldo empleado, lo cierto es que un buen plato puede alcanzar la perfección si se riega con el vino adecuado, y a la inversa.

Y es que una receta mediocre puede ganar muchos puntos si se acompaña de la referencia que mejor combina con ella. ¿Un arte o una técnica? Es discutible, pero lo cierto es que funciona y en Retiro da Costiña queremos darte las claves para lograr una experiencia gastronómica completa y memorable.

He aquí 10 pautas que puedes seguir para lograrlo:

1. El matrimonio es cosa de dos

La primera regla es pensar siempre en pareja. Maridar significa casarse, unirse en matrimonio porque reina el amor. Entre el vino y la comida es esencial la armonía por ello a la hora de elegir un plato es crucial seleccionar al tiempo un vino para acompañarlo que combine a la perfección, considerando siempre el sabor, aroma y estructura de la receta…hasta que la muerte los separe.

2. Utiliza los sentidos

Las papilas gustativas son los receptores sensoriales que, dependiendo de su localización, perciben cinco sabores: dulce, salado, amargo, ácido y umami. Todos estos sabores se encuentran en los vinos y en nuestras comidas, provocando muchas interacciones. Tenemos que buscar la combinación adecuada entre el vino y su acompañamiento en el plato, para ello es esencial conocer el perfil aromático del vino, descubriendo su identidad con la vista, la nariz y la boca. No os olvidéis de oler y saborear!

3. Taninos bajo control

Las taninos añaden amargura al conjunto del vino y se encuentran tanto en las pieles como en las semillas de las uvas pero también en la madera en la que se envejecen. Se trata de un elemento esencial en los mejores vinos porque les proporciona equilibrio, complejidad, estructura y contribuyen a que un vino dure más tiempo.

Para realizar un buen maridaje hay que tener en cuenta que la sal esconde los taninos, pero al mismo tiempo hace que se perciba con más alcohol, volviéndose más dulce y afrutado.

4. La amargura no siempre es amarga

Los alimentos amargos hacen que los vinos se sientan más tánicos. Así, cuando comemos una alcachofa o chocolate amargo aumenta la percepción amarga de los taninos. El amargor también enmascara el sabor afrutado del vino.

5. Alimentos dulces, vinos dulces

Una de las recomendaciones básicas es acompañar los postres de un vino más dulce que la receta, puesto que con el azúcar el vino tiende a ocultar sus notas frutales y disminuye su cuerpo aumentando la sensación de taninos y acidez. Es decir, con los platos dulces, el vino pierde riqueza, haciendo más difícil el maridaje.

6. La estructura es la que manda

Los vinos tienen distintas estructuras. Pueden ser de cuerpo liviano, mediano o firme, dependiendo de la cantidad de alcohol y taninos. Mientras más cuerpo tiene el vino, el plato debe ser equivalente en peso y estructura.

7. No piques con el picante

Debido a esta misma reacción, siempre se debe emplear un vino dulce con comidas picantes, como la mexicana, la india o la china, puesto que si se utiliza otro caldo la sensación de calor en la boca puede ser excesiva…aunque sobre gustos no hay nada escrito!

8. Arma contra la grasa

También la acidez de la comida aminora la sensación ácida del vino. Esto contribuye a suavizar los taninos y traer a nuestro paladar el cuerpo de la fruta y la dulzura del vino. Además, la acidez de los vinos funciona como un filo que corta la sensación grasa o aceitosa de algunos alimentos.

9. Conoce el “quinto sabor”

La cocina asiática nos ha regalado el umami, conocido como “quinto sabor”. A menudo está asociado a alimentos fermentados, queso parmesano e incluso tomates. El sabor umami provoca que los taninos se sientan más duros, empujando hacia arriba la acidez y atenuando la fruta, el cuerpo y el azúcar. Muchos platos umami son a menudo fuertemente salados para neutralizar este efecto.

10. Cásalo con cocina local

La naturaleza es muy sabia y hace que los vinos de un determinado territorio armonicen de forma natural con ingredientes y recetas de la misma zona. En muchas ocasiones, recetas típicas de una región hay que maridarlas con vinos del mismo territorio, porque la armonía de sabores es muy superior